lunes, 6 de marzo de 2023

No te salgas de la raya

 Cuando éramos niños y nos enseñaban a colorear, siempre nos recomendaban “No te salgas de la raya”, así aprendíamos a establecer límites, al menos para que no se derramara el color.

Así debieron enseñarnos al manejar. “No te salgas de la rayita del carril”, sería un buen slogan, pero lo tienes que repetir cien veces en tu cuaderno. Y las voy a contar.

Recientemente, en nuestro lejano municipio, pavimentaron la avenida principal. Adiós al dolor de la espalda producido por los boquetes, a la suspensión del coche fastidiada por los baches y las ponchaduras de llantas con las quebraduras. Adiós. Es lindo ver que hacen algo bueno con nuestros impuestos.

Pero carajo, se les olvidó pintarles las rayitas a los carriles otra vez. Ahora, van por donde se les da la gana, inaugurando carriles como Dios les da a entender. Por eso, mi tía abuela decía que en este pueblo “no saben manejar; se bajan de la yunta para subirse al coche”, y Dios bendiga a esa viejecita, qué razón tenía.

Hay que decirle al presidente que la obra no está terminada. Sólo esperemos que no nos salgan con que no hay presupuesto y hasta el otro periodo entonces, ahí te encargo. Pues ya se amoló la cosa.

Por cierto, ¿no has visto mi pantufla en algún lugar del municipio?

No te salgas de la raya

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